08.08.2019

Los próximos pasos de Harbour Tower

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Harbour Tower transita una fase de evolución y movimiento. Concluida la etapa de excavaciones, pilotajes y tres subsuelos de cocheras hasta Planta Baja, la desarrolladora GNV Group licitó recientemente la continuación de la obra, que fue adjudicada a la constructora Sudamericana. Ya instalada una de las dos grúas principales, la torre comenzará a crecer y hacerse ver con su silueta esbelta y vidriada.

Diseñada por el reconocido arquitecto uruguayo Carlos Ott, fue pensada como una escultura, donde cada uno de sus 52 pisos es distinto al otro, reflejando en sus 192 metros el horizonte porteño.

Carlos Ott estuvo recorriendo el terreno -ubicado en la esquina de Julieta Lanteri y Lola Mora, en el Dique 1- interiorizándose sobre el avance de obra en esta etapa vital.

Aprovechamos la oportunidad que nos brinda su presencia, para conversar junto con Alejandro Ginevra -presidente de GNV Group- y ponernos al día de los plazos del emprendimiento y sus características diferenciales.


. Es la primera vez que visitás la obra. ¿Con qué te encontraste?

Ott: La parte de hormigón y especialmente el núcleo de la torre quedaron impecables. Hicieron un gran trabajo. Ya vi una de las dos grúas instaladas y para fin de año estarían en el cuarto piso. Hoy no se percibe porque primero debió afrontarse la etapa más costosa, difícil e importante de la arquitectura: los cimientos. Estamos construyendo en una zona compleja, con una napa muy alta, que requiere excavaciones y fundaciones muy cuidadosas. Al comprador a veces le cuesta entenderlo, genera cierta frustración y ansiedad. Pero una vez que se sortea esta etapa, la estructura crece mucho más rápidamente. Ahora que traspasará la cota cero será un antes y después. A los inversores les dará mucho optimismo que la torre empiece a imponerse en la superficie.

Ginevra: Se excavó el equivalente a tres subsuelos de cocheras y la fundación requirió 45 metros de profundidad. Surgen problemáticas que la gente no suele enterarse. Por ejemplo, hubo que cambiar el sistema de armado de pilotes porque se corría el riesgo de agujerear el (acuífero) Puelchense. Todos esos trastornos implican reformulaciones sobre la marcha y demoras.

. Viendo renders y maquetas, sin dudas estamos frente a la torre más linda de la ciudad. Completamente fuera de lo común. Pero construirla, diseñar sus plantas, venderla también debe implicar un desafío extraordinario.

Ott: Hoy le decía a Alejandro, si esta torre ya estuviese hecha, tendrían una fila de interesados y los precios aumentarían de la noche a la mañana. Quienes compraron, una vez terminada, estarán muy satisfechos de haber invertido en este proyecto. No es lo mismo tener un living rodeado de muros que estar inmerso en un espacio completamente transparente, con vistas abiertas y panorámicas. Esta torre no podría existir sobre Av. Libertador, entre medianeras. Necesita espacio.

Ginevra: Es la ventaja de ser propietarios de un terreno tan grande. Pudimos correrla de la esquina para que no se superpusiera visualmente con torres vecinas y sea apreciada desde su interior pero también por fuera, sin interferencias. El primer piso está a 17 metros, arranca a la altura de un 6to piso. No se si en Buenos Aires hay un lobby de semejante magnitud.

. ¿Cómo marcha la comercialización de Harbour Tower?, ¿Cuáles son los nuevos plazos?

Ginevra: Somos una familia con trayectoria en el negocio inmobiliario, que nos propusimos desarrollar la torre más linda de la ciudad. El desafío es venderla al precio que creemos vale, con la rapidez que quisiéramos. Hoy está en el orden de U$S 7.500/8000 x m2. Pero el valor varía mucho entre cada piso, porque la distribución y las vistas cambian. Son 190 unidades, de 1 a 4 dormitorios, entre 70 y 470m2, más los penthouses de 620m2. Quedan 75 unidades por vender, unos 16mil m2, especialmente los pisos más altos. Pero es como decía Carlos, el mercado lo va a valorar una vez terminada, en 36 meses. Mientras tanto...el consumidor compra m2 y nosotros no construimos sólo m2. Esta torre está pensada sustentablemente, los vidrios requieren un tratamiento especial. Los departamentos miden entre 3 y 4 metros de altura, según la unidad. Los estacionamientos ya están pensados con un sistema de carga de energía para autos eléctricos. La variedad de amenities tampoco es usual. Actualmente el mercado no diferencia entre un edificio convencional y otro como éste, que se asemeja a una escultura vidriada.

. ¿Te sentís incomprendido?

Ginevra: Incomprendido pero orgulloso y convencido. Ya nos pasó cuando construimos un edificio de oficinas con helipuerto. Aún hoy no se valora. Pero creo tenemos la visión de anticiparnos al futuro. Iremos generando un nuevo segmento, más exigente y ambicioso.

Ott: Cuando proyectas algo fuera de lo común, debes pagar un peaje por no hacer lo mismo que los demás. Harbour Tower no tiene dos pisos iguales. Las orientaciones cambian. Esa versatilidad permite personalizarlo. Es un edificio con mucha fachada exterior. Va a ser una torre muy dinámica. Como un diamante irá variando su reflejo según el momento del día.

. Carlos, también sos autor del diseño de la torre de al lado, de 35 pisos, que incluirá hotel y residencias. Recientemente se firmó un acuerdo con el grupo Marriot para incorporar a la cadena W.

Ott: La idea principal fue no repetir el diseño de Harbour Tower. Hubiese sido un grave error, porque se banaliza la arquitectura y le resta jerarquía a los dos edificios. Optamos por proyectar algo diferente, que se yuxtaponga y no que imite. Nos decidimos por un diseño más curvado, más tranquilo y simple, que se potencie con la forma longitudinal de su vecina.

. ¿Cómo ves Puerto Madero? Como arquitecto, como visitante...

Ott: Yo conocí Puerto Madero hace muchos años. Cuando en la época de Menem se pretendió transformarlo en una Ciudad Judicial, presentamos un proyecto muy grande en sociedad con un grupo alemán. Luego cambiaron los planes y se decidió reconvertirlo en un nuevo barrio. Sinceramente pensé que su desarrollo iba a llevar mucho tiempo. Pero para mi sorpresa en 10 años logró un crecimiento impresionante. Su ubicación privilegiada, próxima al Microcentro, a la Casa de Gobierno, al Puerto, explican el éxito de su urbanización. Conservar y refuncionalizar los docks, los canales y las grúas fue una excelente decisión, porque logran una mixtura original con las torres de fondo, que aportan una impronta más internacional. Es una Buenos Aires diferente, da lugar a nuevas vivencias. Creo que Puerto Madero ha ido generando su propia identidad. Sin embargo, para mi gusto su silueta contiene demasiado hormigón. Por eso quisimos brindarle una torre esbelta, que brille e irradie a su entorno. Creo será un nuevo ícono urbano y transformará el horizonte del barrio.

 

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