12.10.2006

Santa María del Plata volvió a cobrar fuerza


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Hace bastante tiempo que no había novedades de este proyecto. De hecho, parecía difícil que pudiera afrontar ciertas resistencias que se interponen a su realización: la de los ambientalistas, que cuestionan su impacto sobre la Reserva Ecológica y la de quienes se muestran en contra de la construcción de un “barrio privado” dentro de la ciudad.

Sin embargo, la presencia en el Salón Inmobiliario de sus dos principales impulsores reavivó el proyecto y demostró que la urbanización de la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors está más cerca que nunca.

Lo primero que hicieron Eduardo Elsztain (de IRSA, propietario del 90% del terreno) y Jorge Pérez (The Related Group of Florida, del 10%) fue negar que Santa María del Plata vaya a ser un barrio cerrado, ya que contará con bulevares y parques públicos.

“Estará integrado a la ciudad, como Puerto Madero”, explicaron. Sí admitieron que apuntará a personas de alto poder adquisitivo: habrá docks, embarcaderos, un hotel, centro comercial, torres diseñadas por famosos arquitectos -como Rafael Vignoli y César Pelli- y complejos residenciales de hasta 6 niveles. Se descartó la construcción de viviendas unifamiliares. Según pudo averiguar NuevoMadero.com, el precio de las unidades partiría de U$S 5.000 x m2.

A diferencia de otros espacios vacantes de la ciudad, la zona ya cuenta con un Código de Edificación, que le permite construir un millón de metros cuadrados en sus 70 hectáreas. De acuerdo a lo que confiaron Elsztain y Pérez a NuevoMadero.com, lo que resta ahora es acordar con el Gobierno de la Ciudad las obras de infraestructura que se llevarán adelante -como el trazado de calles, espacios y servicios públicos- que representarían una inversión estimada de U$S 30 millones. En total, el proyecto implicaría un desembolso inicial de al menos U$S 120 millones. De salir todo como está planeado, se comenzaría a principios de 2007 y su emplazamiento se prolongaría por al menos 10 años.

Evidentemente, los socios del emprendimiento confían en su rentabilidad: hace unos meses Pérez le compró a IRSA el 10% del proyecto en U$S 12 millones y aspira a aumentar su participación hasta el 50%. Según afirmó, lo promocionará y comercializará entre sus conocidos, ricos y famosos de Estados Unidos.

Santa María del Plata está ubicado en una zona estratégica, pegado al río pero a la vez cerca del centro porteño. Por más que se asegure que la zona estará integrada a la ciudad, sus límites naturales al acceso garantizarán su exclusividad. Sin embargo, en el camino a su urbanización debe resolver dos grandes inconvenientes: su cercanía a la denominada Villa Rodrigo Bueno y a la Central Costanera, que produce la energía que abastece a Buenos Aires y que convierte al lugar en uno de los más contaminados de la ciudad.

Una historia controvertida
En 1965 el Estado Nacional dona al Club Atlético Boca Juniors “una fracción de tierra con superficie hasta 40 hectáreas, ubicada en los terrenos que resulten del rellenamiento del Río de la Plata, comprendida entre la Av. Costanera Sur y la prolongación de la calle Humberto I”. ¿El objetivo? La construcción de una ciudad deportiva.

Pese a que nunca se edificó lo que la ley había estipulado, en 1982 el intendente Cacciatore le otorga la posesión legal de los terrenos al club y en 1989 el Congreso de la Nación lo habilita para enajenar el inmueble a terceros y destinarlo a otros fines. A esta altura, las 40 hectáreas se habían casi duplicado.

Finalmente, en 1997, IRSA compra el 90% de la superficie en U$S 50,8 millones con el supuesto objetivo de convertirlos en la “Villa Olímpica”, si es que Buenos Aires lograba convertirse en sede de las Olimpíadas de 2004. Luego, “la Villa se convertiría en un espacio residencial de avanzada”. Como todos sabemos, el sueño olímpico se frustró y los terrenos quedaron